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Hoy a las 9.30 de la mañana, Félix, el que de vez en cuando
se pasea subido encima de mí, apareció por el garaje, me
acicaló un poco, me quito el polvo acumulado sobre mi chapa
con un trapo e inició el cortejo para arrancar mi motor;
yo que soy una Vespa muy educada y que además estaba loca
por salir ya a la calle, arranqué a la primera sin ningún
aspaviento. Me condujo hasta el hotel Fénix donde me
encontré con algunas de mis hermanas, la rápida px 200 verde
limón que pasea a Fernando, la elegante 200 que lleva a
Andrés, y poco a poco fueron llegando otras hermanas y
primas mías hasta sumar diez vespa,
las rojas t5 125 con
Jesús y José Carlos encima, por cierto que ésta fue la
última en llegar, y retraso un poco el comienzo del viaje,
la negrita t5 125 que soporta a Javier, que por más que él
la mima ella no brilla nada…la pálida cl 150 con Germán a su
grupa, la original dn 200 con el presidente del Vespaclub,
mi casi gemela 200 conducida por Fede y la benjamina de todo
el grupo la px 200 disco que ha enseñado a muchos a montar
en moto, abusaban de sus bondades en una autoescuela;
tuvimos la fugaz visita de una profesional px 125 amarilla,
creo que trabaja para el estado… y cuando estábamos todas
listas, ya casi eran las 10.30 iniciamos la marcha por la
circunvalación de Salamanca, para rápidamente desviarnos por
la carretera de Alba de Tormes, como Josete le exigía
demasiado a la más joven del grupo, ella le castigó en los
primeros kilómetros escupiendo la bujía
y deteniendo así la
marcha de todas las demás, que aprovechamos para charlar
entre nosotras
del buen sabor de la gasolina fresca con el
aceite de calidad que nos ponen, mientras los humanos que
paseamos se quejaban del frío, a pesar que el sol brillaba
con fuerza. Quince minutos después otra vez en marcha, pero
la t5 que José Carlos cuida aunque no demasiado, le recordó
lo importante que es la presión de aire de las ruedas y
pinchó la trasera
, otra vez a parar
y casi todas siguieron
con la conversación anterior presumiendo cada una del mejor
sabor del aceite que utilizan, otras, yo entre ellas,
apretamos el paso hasta llegar a Alba de Tormes, donde
descansamos un rato hasta estar todas juntas otra vez.
Retomando el camino por carreteras solitarias, con nieve y
algo de hielo, que vehículos mucho más grandes que nosotras
habían salpicado hacia el asfalto haciéndolo resbaladizo;
entre encinares blanquecinos y prados congelados,
atravesamos pequeñas localidades que parecían desiertas,
Éjeme, Galinduste, Armenteros, kilómetro a kilómetro hacemos
camino; de vez en cuando algunos animales se asustan de
nosotras, sin ellos saber que el sonido de nuestra
respiración no entraña ninguna amenaza para nadie, es
nuestra peculiar canción. Nada más pasar el pequeño pueblo
de La Tala, unas potentes motocicletas nacidas en el País
del Sol Naciente nos dan la bienvenida, su respiración ronca
y abrupta nos asusta un poco pero son amables con todas
nosotras y nos llevan a la plaza de la matanza de Guijuelo,
villa chacinera por excelencia de toda Castilla y León,
según le escuché a los humanos que nos acompañaban. Allí
todo el mundo se fijó en nosotras, que aunque ya vamos para
mayores los que nos conducen nos mantienen con mimo y aún
llamamos mucho la atención. Se estaba celebrando la matanza
típica del cerdo
; mientras nosotras descansábamos y
posábamos orgullosas para las fotos, los que habían venido
subidos encima nuestro, comieron chichas, bebieron vino,
probaron de todo e incluso dos personas muy famosas
estuvieron con ellos y con nosotras, yo los conozco de la
tele, ella era la amable y muy atractiva Francin Galvez y
el simpático y ocurrente Guillermo Summers, seguro que
salimos en los periódicos de por aquí y hasta en la tele,
porque a Paco el presidente, le entrevistaron con cámara y
todo
y a Félix, el que llevo yo, le preguntaron algunas
cosas para un periódico…Hubo música, gente bailando, riendo,
en definitiva que todo el mundo lo pasó bien, hasta el
cochino que mataron creo que estaba feliz de cumplir con el
destino de su vida. Las amigas orientales que pertenecen al Motoclub de Guijuelo fueron muy educadas con nosotras y nos
cedieron un sitio de honor en la plaza, sus dueños y los
nuestros charlaron
un rato, tomaron algo juntos, pasaron el
rato y sobre las 3 de la tarde nos dieron de comer a todas
nosotras
, nos llevaron por una carretera con algo de grava
que no nos dejaba rodar todo lo bien que sabemos hacerlo,
hasta un pueblecito que se llama Endrinal, donde
aprovechamos para dormir la siesta con el estómago lleno
mientras nuestros pilotos llenaban el suyo, y lo debieron
hacer bien bien, porque cuando nos despertaron para
continuar con el viaje, pesaban más. Salimos de allí con
dirección a Frades de la Sierra, donde nos maltrataron
haciéndonos rodar por el campo lleno de nieve, resbalando
continuamente pues no estamos preparadas para eso
, aunque
salvamos el tipo y ninguna de nosotras acabó por los suelos,
la verdad, todos nos reímos un rato. Seguimos circulando sin
prisa pero sin pausa hacia San Pedro de Rozados
, carreritas
de unas y otras donde mi hermana px 200 verde limón
enseñó
lo bien que está con su trasplantado Malossi, demostrándonos
a todas que a correr no hay quien la gane, pero ella no sabe
que es menos elegante que las demás con esa piel color
“acido” que se la ve desde lejos, es una descocada; mis
hermanas mis primas y yo la criticamos mucho mientras,
nuestros vespistas se tomaban algo en el bar del pueblo
de Germán
y
una foto frente a la Iglesia .
Después de eso y ya algo cansadas de tanto rodar en la
primera salida del año, enfilamos en dirección a Salamanca,
deteniéndonos en Aldeatejada
donde todos nos despedimos con
una sonrisa feliz dibujada en nuestras caras y esperando
vernos pronto.
Fdo:
Vespa PX 200 E iris ‘88
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