II Ruta de la Matanza - Guijuelo (21/02/2010) 

            
 
                                                                       
              
Germán Andrés Paco  Felix  Jesús Javier Javi Fernando Jose Carlos
         
Roberto Jose Manuel Paco  Oscar          


 

A las 9.00 en punto estábamos todos, como habíamos quedado, en la Plaza Mayor para la fotografía que queríamos hacer con la asociación ASDACE,  que se ocupan y preocupan por afectados de daños cerebrales, muchos de ellos sufridos en accidentes de tráfico, para recordar a todos lo importante que es el uso del casco SIEMPRE.-

Esta ocasión todos fuimos puntuales, a esa temprana hora brillaba el sol con fuerza, y auguraba un gran día de moto, tras las fotos iniciamos la ruta prevista, en sentido a Vecinos, la salida de la ciudad fue, como siempre, espectacular,  ver trece vespas juntas no es cosa que ocurra todos los días, y es que el club cada vez tiene más adeptos, aunque los primeros kilómetros se recorrieron casi en perfecto orden rápidamente la hilera se fue alargando, ningún problema; al llegar a Vecinos los que iban en cabeza esperaron la llegada de los demás, para pararnos todos juntos en Linares de Riofrio.

Como en casi todas las ocasiones en que los que hacemos que el Vespaclub Salamanca cobre vida, esta ocasión tampoco el tiempo nos acompañó en nuestro pequeño evento; y por este tramo las nubes que disputaban el protagonismo al madrugador sol que hasta entonces nos había acompañado, le ganaron completamente la partida.-

En la primera parada para tomar café se decidió alterar el trayecto, porque la fuerte borrasca se había adueñado de la jornada,  una lluvia incesante que nos acompañaría hasta la hora de comer. El itinerario se acortó bastante, evitando la zona de curvas y paisaje montañoso que se había previsto, al fin y al cabo con el aguacero  no se podía ver el paisaje ni tampoco despistar la vista de la carretera, así pues fuimos directos desde Linares a Los Santos, donde nos esperaba el regidor del ayuntamiento de la localidad que nos entregó folletos informativos de la zona y nos mostró el museo del granito, impresionante obra al aire libre que no pudimos ver en su total amplitud debido a la tempestad que sufríamos.-

Desde aquí continuamos por la ruta prevista hasta Guijuelo, rodamos bajo una permanente y fuerte tormenta de lluvia y viento, mayor a cada metro recorrido, como auténticos moteros que somos nada nos detiene, tanta era el agua que caía que una de las máquinas se detuvo al empaparse la bobina y producir un fallo eléctrico, solucionado prácticamente sin herramientas pero con mucha pericia y habilidad por Fernando y la ayuda de su iris pistacho.-

Tras la eventualidad, llegamos todos sin problemas al destino, Guijuelo, donde se iba a celebrar la Fiesta de la Matanza, donde al igual que el año pasado, fuimos recibidos con cariño y afecto por todos, además tuvimos la suerte de irnos a colocar para observar la matanza, justo al lado de todos los enaltecidos con el premio “Matanceros de Honor”, este años han sido, Miguel Morales de los componentes de Los Brincos, Pepe Sancho, Manolo Cal ambos de la serie Cuéntame y Fedra Lorente, “la bombi” de antaño, todos ellos amablemente accedieron a hacerse una foto con nosotros correspondimos su detalle entregando a cada uno un distintivo del Club .

Allí dimos cuenta, con placer, de unas chichas, platos nunca escasos, también degustamos unos chupitos de aguardiente, posamos felices con la pancarta de ASDACE para su página web y sin más nos dirigimos hasta el restaurante “el Racha” en Endrinal, donde teníamos reservada la comida . Al llegar, muy mojados y fríos, recordamos como el años pasado estaba toda esa zona nevada; vimos como había algunas motocicletas de gran cilindrada, resultaron ser del Club Ruedas Charras, que también estaban de ruta de invierno por aquellos lares, aunque por esta vez el Vespaclub, en cuestión de moteros, les ganó por goleada, eran menos motos y muchos de los asistentes acudieron en coche por la mala climatología, y es que al motero no lo hace la moto que lleve…

Durante la pitanza, y aprovechando esos momentos en los que todos estábamos reunidos alrededor de la mesa relajados y comentando la etapa del día y las venideras, como no podía ser de otra forma,  salió a conversación la situación del club, y algunos malentendidos recientes, normales por otra parte en cualquier grupo numeroso como va siendo ya el nuestro, quedando todos solucionados y volviendo a reinar el entendimiento y saber estar que nos caracteriza a todos los componentes del Vespaclub Salamanca. La comida fue perfecta, de calidad  y no demasiado costosa,  ya con el estomago lleno, secos y calientes continuamos el regreso a casa, desde  Endrinal de un tirón hasta Vecinos, donde repostamos gasolina y de ahí a casa, deteniéndonos todos en Aldeatejada para despedirnos hasta la próxima.-